Los 7 arquitectos españoles más famosos de la historia

España es uno de los países que cuenta con una mayor variedad de arquitectura debido a la amalgama de culturas que componen nuestra historia y también a la gran calidad de los profesionales en este ámbito, que se han encargado de inundar nuestras ciudades con composiciones arquitectónicas correspondientes a distintos movimientos, tanto clásicos como modernos. Es por esto que nuestra arquitectura es una de las más ricas y cuenta con muchísima creatividad e innovación, además de una excelente variedad de estilos contemporáneos.

Con este artículo venimos precisamente a destacar algunos de los nombres más relevantes, porque se han encargado de llevar a cabo las ideas, diseños, proyectos y construcciones de estos emblemáticos monumentos o edificios. En general, venimos a darles la visibilidad que se merecen a los arquitectos españoles más relevantes de nuestra historia por haber construido edificios memorables y algunas de las obras más espectaculares que no solo le otorgan a España un excelente patrimonio, sino que se han convertido en monumentos de interés mundial.

Sin más dilación, estos son los siete españoles más famosos del mundo: 

1 Antonio Gaudí

Como puedes imaginar, no podía encabezar esta lista otra persona que no fuese el propio Antonio Gaudí, uno de los arquitectos españoles más grandes de toda la historia que además se ha convertido en objeto de muchísimas miradas gracias a sus distintas obras. Es imposible que no lo conozcas, pero hablamos del hombre detrás de las invenciones arquitectónicas como la Sagrada Familia, el Parque Güell o la Casa Milá, entre otros monumentos de la ciudad barcelonesa en Cataluña.

Nacido en el año 1852, pronto se convirtió en el máximo representante del modernismo catalán gracias a su uso innato de la geometría y del volumen, que lo llevaron a crear obras espectaculares a la vista y muy distintas de las de otros coetáneos. Su capacidad imaginativa era excepcional, y ha quedado plasmada por completo en estos distintos monumentos que observamos que tienen un carácter propio y una huella distintiva.

Otro punto que lo diferencia en su forma de diseñar es que Gaudí no se caracterizaba por realizar planos detallados, sino que, por el contrario, era espontáneo y utilizaba maquetas tridimensionales para modelar los detalles que iba improvisando poco a poco sobre la marcha. Aunque esto pueda parecer increíble, con este proceso lograban construir edificaciones tan decorativas como funcionales y, por lo tanto, era capaz de lograr una artesanía moderna sin igual. 

Lo que más destaca de su trabajo, además, es el uso de la cerámica y las distintas vidrieras que pueden encontrarse en sus monumentos, por no hablar del famoso trencadís, que se lleva a cabo con cerámica de desecho. Con este sello personal, Gaudí ha impregnado la ciudad de Barcelona y es gracias a su carácter tan único que todos sus monumentos le han concedido una fama internacional, puesto que estos se han convertido en obras estudiadas y visitadas diariamente. 

2 Miguel Fisac

Continuamos con otro ilustre arquitecto que también se considera urbanista y pintor, y es precisamente por esto que su estilo es tan característico y su aportación a la arquitectura española es una de las más relevantes de toda nuestra historia. Una de sus mayores influencias es el estadounidense Frank Lloyd Wright, aunque también toma mucho del arquitecto Eric Gunnar Asplund; el primero destaca por haber despuntado en el empirismo, mientras que el segundo lo hizo en el organismo nórdico.

Con esta mezcla de influencias, Miguel se convirtió en una mente brillante que combinaba distintas corrientes arquitectónicas y que ayudó a dotar de carácter a nuestro país con sus obras. Pero su repercusión va más allá de la propia arquitectura, puesto que una de sus primeras obras fueron las viviendas sociales, por lo tanto, también ayudó muchísimo a contribuir en otros ámbitos, y es que su obra social fue igual de importante. 

Posteriormente en su vida, a partir de la década de los 60, comenzó a experimentar con otros materiales y esta independencia y originalidad lo llevó a adquirir un relevante prestigio profesional distinto. Así, comenzó a realizar obras distintas con el hormigón armado y utilizó piezas prefabricadas para componer distintas formas y segregar los edificios en elementos irregulares, de modo que expresaran un minimalismo impropio de la época que sorprendió a muchos. Los laboratorios Jorba en Madrid son un ejemplo de este estilo tan propio.

3 Josep Lluís Sert

Seguimos con otra de las figuras más relevantes en el ámbito de la arquitectura y es que este otro ingeniero barcelonés estudió en la Escuela Superior de Barcelona y se convirtió en un estudiante que, desde los inicios, destacaba por unos edificios blancos con muchísima luz y un estilo altamente Mediterráneo. Su estilo también prescinde por completo de ornamentos y elementos innecesarios, así que, por esto, pronto empezó a considerarse como un arquitecto que encajaba dentro del carácter racionalista.

Mano a mano con otros arquitectos de la época, cierto fundó el CAREPA, una asociación para los artistas y técnicos arquitectónicos que buscaban estudiar el progreso. Tras la guerra civil, además tuvo que exiliarse a Estados Unidos, donde aprovechó para influencias de estilos urbanísticos nuevos y, gracias a esto, también tuvo la suerte de llevar a cabo proyectos distintos en Latinoamérica.

Uno de sus mayores logros fue recibir la Medalla de Oro de la Generalitat de Cataluña y la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes en el año 1981 y 1982, respectivamente y por todo su trabajo en la ciudad y por la gran influencia que dejó en sus coetáneos. Una de sus obras más representativas son la Casa Duclós en Sevilla, el pabellón de la República en Barcelona o la antigua Embajada de los Estados Unidos en Iraq.

4 Eduardo Torroja

Otro de los grandes arquitectos de nuestro país es Eduardo Torroja Miret, que no solo se considera ingeniero de caminos, sino que además también es constructor, profesor e investigador, por lo que recibió a título póstumo el título de Marqués de Torroja para reconocer su labor dentro del campo de la ingeniería. 

En su momento, se lo llevó a considerar como el máximo especialista en la construcción de hormigón, y es precisamente por esto que cualquier estudiante de arquitectura a día de hoy estudia los que fueron sus planteamientos y desarrollos a la hora de tratar este material. Durante su estancia en la Escuela de Ingenieros de Caminos, efectuó distintos proyectos, de entre los cuales vale la pena mencionar el Acueducto de Tempul y el puente de Sancti Petri en Cádiz, ya que ambos utilizan una cimentación y un procedimiento totalmente novedoso.

Eduardo Torroja también destaca por haber construido la empresa ICON junto a otros arquitectos e ingenieros, en la que se lleva a cabo distintas investigaciones para la construcción. No solo eso, sino que integró el Consejo Superior de Investigaciones Científicas y más adelante realizó distintas actividades científicas dentro del Instituto Técnico de la Construcción y el Cemento. Gracias a esta labor tan extensa, no solo de construcción, sino que de investigación, recibió distintas condecoraciones y doctorados honoris causa, también por universidades de Latinoamérica. 

5 Santiago Calatrava

Otro de los nombres que más resuenan en toda la lista es este, ya que hablamos de otro arquitecto, ingeniero civil y escultor español que goza de reconocimiento internacional gracias a la espectacularidad de los monumentos y edificios que ha construido. Sobre todo, el reconocido por sus obras notables y proyectos más representativos que corresponden a la Ciudad de las Artes y las Ciencias en Valencia y el Auditorio de Tenerife. 

Sin embargo, su obra se extiende muchísimo más allá de nuestro país, y es que también inauguró el puente de Samuel Becket en Irlanda o fue seleccionado para reconstruir la Iglesia Ortodoxa Griega en Nueva York. Tiene obras en Italia, Países Bajos, Portugal, Bélgica, Suiza, Israel, Grecia, Brasil, Argentina, entre otros. 

Se especializa sobre todo en grandes estructuras y tiene un estilo que deriva directamente de la arquitectura gótica romana con grandes influencias de Antonio Gaudí o Fernando Higueras. La lista de obras que ha construido asciende a más de cincuenta monumentos o edificios y también reúne más de treinta premios distintivos, que lo caracterizan como uno de los más grandes de nuestro país en el ámbito de la arquitectura moderna. 

6 Francisco de Mora

Continuamos con otro arquitecto renacentista español que destaca por ser uno de los máximos representantes de la arquitectura herreriana, aunque también toma muchísimas características de distintas corrientes barrocas. Lo que destaca de este profesional es que fue uno de los encargados de realizar su obra junto a Juan de Herrera, al que ayudó en la reconstrucción de El Escorial y el Alcázar de Segovia. 

Posteriormente, lo nombraron maestro mayor de distintas obras reales, así como de la Villa de Madrid, y fue mediante estos cargos que ayudó a realizar distintas remodelaciones en las fachadas de distintos edificios emblemáticos de la ciudad. Más allá de su trabajo en la capital de nuestro país, también lleva a cabo el proyecto del Monasterio de Uclés en Cuenca y sobre todo su obra magna, la construcción de la villa ducal de Lerma en Burgos. Fue aquí donde realizó su palacio, que se caracteriza por un estilo donde el equilibrio y el orden geométrico son especialmente visibles.

7 Juan Gómez de Mora 

Como es fácil imaginarse por su apellido nos encontramos ante el sobrino de Francisco de Mora, que continuó con la carrera de su tío y se estableció también en Madrid para perpetuar la obra familiar arquitectónica. Uno de los mayores logros es haber sido nombrado pintor de cámara del rey Felipe II, aunque no solo eso, puesto que también destaca por haber llevado a cabo tres veces más la cantidad de obras que su tío.

Si hablamos de las obras que llevan grabados su nombre, tenemos que mencionar la cárcel de corte de Madrid, la Casa de la Villa, varias sedes del Ayuntamiento de Madrid, el Alcázar de Madrid o la Plaza Mayor de Madrid, entre muchas otras. Puede considerarse que encaja en la misma corriente de la arquitectura herreriana que su tío, con pequeñas pinceladas de la corriente barroca, aunque sin duda impregnó su propio estilo en sus creaciones.

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