¿A partir de qué deuda te pueden embargar la casa?

embargo casa por deudas

A nadie le gusta tener deudas, pero tanto particulares como empresas pueden acumular cantidades pendientes de pago por facturas, cuotas de préstamos, etc.  

Aunque un cierto nivel de endeudamiento no es malo, si la cantidad debida excede de los recursos económicos del deudor, entonces estamos ante un grave problema. Si quien debe dinero no lo puede pagar, sus acreedores pueden iniciar acciones que derivarán en un embargo de sus bienes y la posterior ejecución de los mismos

La mayoría de los bienes de una persona son susceptibles de embargo, incluso su vivienda habitual, lo que ocurre es que lograr el embargo y ejecución de una casa no es tan sencillo como se suele creer.

El embargo de un bien es una medida legal por la cual se prohíbe la venta, transferencia, o disposición de un bien por parte de su propietario. El embargo es consecuencia de una acción legal en la que un acreedor ha obtenido una orden judicial que le permite trabar ese bien para garantizar el pago de una deuda pendiente.

En otras palabras, el embargo es una forma de asegurar que el acreedor pueda recuperar el dinero que le deben si el deudor no cumple con sus obligaciones de manera voluntaria. El bien embargado se convierte en una garantía de pago para el acreedor, y no podrá ser vendido o transferido hasta que la deuda sea saldada.

Si el deudor no paga tras el embargo, se puede acordar la ejecución de ese bien. Esto consiste en venderlo en subasta pública. Con lo obtenido, se paga el crédito del acreedor y lo que le haya costado el proceso para conseguir cobrar la deuda. Si sobra dinero, este se entrega al deudor.

¿A partir de qué deuda te pueden embargar?

Es importante señalar que el embargo no es la única opción que tienen los acreedores para recuperar sus deudas, y que en muchos casos existen otras alternativas que pueden resultar menos gravosas para el deudor. Por eso, que te embarguen tu vivienda no es tan fácil, porque la regla general es que hay que intentar el pago a través de medidas menos graves.

En España, para que un acreedor pueda embargar los bienes de un deudor, primero debe haber obtenido una sentencia judicial que reconozca que tiene un crédito vencido a su favor.  La sentencia dará al deudor un nuevo plazo de pago, si no lo cumple, entonces sí el acreedor estará autorizado para solicitar la ejecución de la sentencia, y se podrá acordar judicialmente el embargo.

Sin embargo, ni aún así se embarga directamente la vivienda. Porque la legislación establece un orden a la hora de embargar bienes:

  • Dinero en efectivo o cuentas corrientes que el intervenido tenga en entidades bancarias.
  • Créditos, derechos, títulos, valores o instrumentos financieros admitidos a negociación en un mercado de valores y realizables a corto plazo (que se puedan convertir en dinero líquido en menos de seis meses).
  • Sueldos, pensiones e ingresos procedentes de actividades profesionales y mercantiles ejercidas en calidad de autónomo. 
  • Bienes inmuebles: rústicos o urbanos. En esta categoría es en la que entraría la vivienda del deudor.
  • Rentas, intereses y frutos de toda especie.
  • Establecimientos mercantiles o industriales.
  • Alhajas, joyas, antigüedades y objetos de arte.
  • Bienes muebles o semovientes. Por ejemplo, animales que puedan tener un valor determinado, como los que forman parte de una ganadería, o participaciones en una sociedad no cotizada.
  • Créditos, derechos y valores realizables a medio y largo plazo (tardan más de seis meses en convertirse en líquido).

Respecto al embargo de sueldos, salarios y pensiones, hay que matizar que la cuantía equivalente al Salario Mínimo Interprofesional (SMI) es inembargable. De lo que exceda de esa cantidad, se puede embargar:

  • Un 30% hasta dos veces el SMI.
  • Un 50% hasta tres veces el SMI.
  • Un 60% hasta cuatro veces el SMI.
  • Un 75% hasta cinco veces el SMI.
  • Un 90% lo que exceda de cinco veces el SMI.

En realidad, no existe una cuantía mínima para poder acordar un embargo pero, dado que el acreedor tiene que pasar primero por un proceso judicial, está claro que si lo que se le debe no es una cantidad muy elevada, no le compensa iniciar acciones judiciales para cobrar.

Caso diferente es el de Hacienda y la Seguridad Social, porque ambas administraciones pueden embargar bienes de sus deudores y proceder a su ejecución sin necesidad de autorización judicial previa. Por eso, aunque la deuda sea pequeña, estas Administraciones no dudan en poner en marcha el procedimiento para embargar bienes y cobrar lo que se les debe.

¿Por 6.000 euros me pueden quitar mi casa?

Salvo que estemos hablando de una deuda por un préstamo hipotecario, para que te puedan embargar tu casa primero habría que intentar embargar:

  • Dinero en efectivo o cuentas corrientes que el intervenido tenga en entidades bancarias.
  • Créditos, derechos a corto plazo, títulos, valores o instrumentos financieros admitidos a negociación en un mercado de valores.
  • Sueldos, pensiones e ingresos procedentes de actividades profesionales y mercantiles ejercidas en calidad de autónomo. 

Porque este es el orden de prelación de embargos. Si no fuera posible embargar estos bienes, el acreedor podría instar el embargo de la vivienda, pero se encontraría con un problema: debe existir proporcionalidad entre la deuda y el bien embargado.

Lógicamente, una casa vale mucho más de 6.000 euros, por lo que no tiene sentido proceder a su ejecución para pagar una deuda de tan poca cuantía. En consecuencia, habría que seguir buscando otros bienes cuyo embargo sea más razonable y menos gravoso para el deudor. Por ejemplo, se podrían embargar joyas o antigüedades.

Deuda por impago de la hipoteca

Supongamos ahora que esos 6.000 euros que debes son en letras de la hipoteca. Para que el banco pueda iniciar el proceso de ejecución debes haber dejado sin pagar entre tres y seis cuotas mensuales, si debes menos, te puede reclamar el pago (como es lógico), pero no puede pedir al banco la ejecución hipotecaria.

La particularidad de la hipoteca es que el bien hipotecado (la casa) opera como garantía del préstamo. Es decir, que si no pagas lo que debes, el banco tiene derecho a pedirle al juez que embargue y subaste la casa para cobrar así su deuda. 

El préstamo hipotecario está asegurado con una garantía concreta que es la casa sobre la que recae la hipoteca, de modo que en caso de no pagar el préstamo no se sigue el orden de prelación de embargos que hemos visto antes, sino que se procede directamente a ejecutar la garantía. Es decir, a subastar la casa.

En este caso sí podrías perder tu casa por deber 6.000 euros, aunque en realidad la deuda sería mayor porque, una vez que dejas de pagar, el banco no te reclama solo las cuotas vencidas, sino el total del préstamo pendiente.

Por ejemplo, si debes cuotas por valor de 6.000 y lo que te quedaba por pagar eran 80.000 euros, el banco no te va a reclamar por vía judicial esos 6.000 euros, sino los 80.000 que le debes en total.

¿Si no pago la luz me pueden embargar?

Técnicamente, si tu acreedor inicia un procedimiento legal, se podrían acordar embargos sobre tus bienes para cubrir la deuda. Pero, a efectos prácticos, esto no suele funcionar así.

Como decíamos antes, cuando la deuda es de escasa cuantía no compensa iniciar un procedimiento judicial, porque al acreedor le cuesta mucho tiempo y dinero obtener una resolución favorable.

Eso no significa que te puedas olvidar de la deuda, nada de eso. Las compañías de la luz son muy insistentes, y te reclamarán el pago una y otra vez (están en su derecho).

Lo que suelen hacer es vender sus créditos a entidades de recobro. Así que empezarás a recibir llamadas insistentes de supuestos despachos de abogados o agencias de recobros que te reclaman la deuda y, seguramente, van a amenazarte con que te van a embargar todo lo que tengas. Esto, además de ser mentira, es totalmente ilegal y lo puedes denunciar, igual que el acoso telefónico.

En todo caso, una deuda con la compañía de la luz te va a llevar a figurar en los ficheros de morosos, y te dificultará el acceder en el futuro a financiación. Además, como es lógico, si no pagas la luz te la acabarán cortando. Por eso, lo mejor es que abones los recibos pendientes lo antes posible. No te van a embargar si no pagas (aunque podrían), pero deber dinero a una compañía eléctrica te complicará mucho la vida.

Como has comprobado, la posibilidad de embargo de tu casa u otros bienes siempre está ahí cuando no pagas lo que debes, pero al acreedor no le resulta tan sencillo conseguir que te embarguen. No obstante, la mejor forma de evitar problemas, es que intentes mantenerte siempre al día con los pagos y no te endeudes demasiado.

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