Empadronarse en una casa que no es tuya: riesgos y consecuencias

El empadronamiento es uno de los trámites esenciales a los que debe de acogerse cualquier persona que se muda a otro país y a otra ciudad, puesto que nos permite acceder a los servicios asociados a la zona residencial. Es precisamente por este motivo que son muchas las personas que, cuando se mudan, por ejemplo, a una casa de alquiler, se cambian de padrón, ya que de esta forma pueden llevar a cabo otras tramitaciones relacionadas en esa área, como la atención médica, la inscripción de los niños en las escuelas o incluso algo tan simple como la renovación de documentos de identidad, entre otros.

Sin embargo, también existen personas que se empadronan en casas que no son su vivienda por motivos como, por ejemplo, el de aprovecharse de un régimen fiscal mejor, o también para asegurarse de que los niños pueden entrar al colegio que desean o por asuntos similares de interés; pero esto incurre en un delito fiscal. Precisamente, la intención de este artículo es la de exponer los problemas y las consecuencias que pueden surgir si se realiza este procedimiento falso y se empadrona una persona en la zona residencial que no le corresponde porque no habita en ella. 

¿Qué es el Falso empadronamiento?

Como bien hemos ido adelantando al comienzo del artículo, el falso empadronamiento sucede en todas aquellas ocasiones en las que una persona decide cambiar su padrón por motivos de primeras beneficiosos para ella. Como ya sabes, el padrón municipal les otorga a los vecinos de una zona residencial dentro de una ciudad acceso a plazas de aparcamiento, a colegios, a instituciones gubernamentales, a centros de salud y a otros lugares con funciones similares, de modo que resulta una acreditación esencial para poder desarrollar el día a día. Sin empadronarte no puedes pertenecer a la comunidad, por así decirlo, ya que no puedes participar en votaciones ni adherirte a sus distintos servicios.

De este modo, al hablar del falso padrón tenemos que referenciar las ocasiones en las que una persona cambia la inscripción de su domicilio por otro en el que no reside, como ya hemos comentado, precisamente para tener beneficios fiscales, para obtener ayudas de los ayuntamientos o para ganar acceso a colegios o a servicios que no podría disfrutar de no empadronarse en ese otro municipio.

Además de todo esto, el empadronamiento tiene un impacto directo en el censo electoral, ya que es precisamente este hecho el que nos permite poder acudir a votar a las urnas, por lo que dependiendo de nuestra zona de empadronamiento deberemos acudir a un centro u otro.

Esta práctica suele ser bastante común, sobre todo, a la hora de habitar en una casa de alquiler, puesto que pese a que la vivienda no es tuya ni está a tu nombre, sí que hablamos de que las personas residen en ella durante cierto tiempo y, por lo tanto, buscan tener acceso a todos los servicios que comentamos en la zona. Aun así, hay que tener en cuenta que existe un registro público de los vecinos de un municipio y, de esa forma, al empadronarte en él tu nombre se verá reflejado públicamente, por lo que es algo imprescindible a tener en cuenta a la hora de plantearte un falso empadronamiento. 

¿Qué consecuencias hay por empadronar a otro en mi casa?

En relación con este tema, existen muchísimas dudas respecto a quién puede o no empadronarse en una casa en función de la relación que esta persona tenga con la persona que sí que cuenta con el padrón. Para ello, hay que entender que, como en todos estos procesos, existen consecuencias si nos salimos del marco legal.

Algunos de los ejemplos más habituales son, por ejemplo, la de si es posible empadronar a tu pareja si estaba a compartir piso contigo y la respuesta es que sí, siempre y cuando la pareja vaya a vivir en esta misma residencia de forma constante. Más allá de eso, también es posible empadronar una asistenta doméstica o a una cuidadora interna en la propiedad si esta va a tener un contrato de trabajo y va a residir en la casa.

Hablamos de que en el resto de casos, siempre y cuando un individuo no viva en esa casa, sí que nos hallaremos ante un falso empadronamiento y, por ello, existirán distintas sanciones económicas, siempre dependiendo de la demografía del municipio. Por este motivo, se considera una estafa de empadronar en la casa a un extranjero que quiere legalizar su situación, a un niño que quiere acceder a una plaza en un colegio cercano, a un familiar que quiere beneficiarse de la situación fiscal de ese territorio, o a un amigo que quiere encontrar una plaza de aparcamiento, etcétera.

Cabe destacar también que conseguir echar a una persona que se ha empadronado en tu casa puede resultar bastante complejo, por lo que es algo que también hay que pensar bien antes de realizar este proceso; sobre todo si hablamos de un desconocido. La situación puede terminar acabando en un proceso legal de desahucio por precario si la persona empadronada en tu vivienda se niega a abandonarlo.

Otro aspecto a tener en mente es que siempre que se empadrone a una persona ajena al núcleo familiar deberá de empadronarse como una unidad familiar independiente, ya que de lo contrario, los ingresos de esta persona pueden computar con los tuyos de forma conjunta y, por lo tanto, esto puede afectarte en distintos ámbitos socioeconómicos, como, por ejemplo, a la hora de pedir ayudas públicas.

No solo eso, sino que la Agencia Tributaria está al tanto de la cantidad de individuos que habitan en la misma casa, como consecuencia, el empadronamiento también afecta en este ámbito. Si esta persona que se empadrona en tu vivienda te paga un alquiler y tú no lo declaras, se te podría acusar de fraude a Hacienda. Por lo que es importante considerar bien el empadronamiento en todos estos casos antes de poder terminar cometiendo distintos fraudes, puesto que al final el principal perjudicado serás tú; el empadronado de la casa. 

¿Qué documentos se necesitan para empadronarse en una casa que no es tuya?

Sin embargo, hay que distinguir que en estas ocasiones en las que hablamos de que un individuo vivirá y permanecerá muchísimo más tiempo en esta casa de alquiler que en la vivienda que pueda tener a su nombre, no debería haber problemas, siempre y cuando el empadronamiento sea legal, y, por lo tanto, no nos encontraremos ante un falso empadronamiento.

Por el contrario, cuando buscas empadronarte en una casa que no es de tu propiedad y tampoco eres el titular ni te encuentras viviendo de alquiler en ella, es decir, no hay ninguna justificación de este cambio, en este caso sí que vas a necesitar documentos que acrediten que permaneces en esa casa durante la mayor parte del tiempo, como que pagues los distintos servicios de suministros. Generalmente, la forma más sencilla de conseguir este empadronamiento va a ser mediante la autorización de empadronamiento concedida por la persona que sí se halle empadronada en esa vivienda.

Más allá de todo esto, si hablamos de qué documentos hacen falta para empadronarse en un domicilio, tenemos que mencionar los siguientes, puesto que todos ellos serán necesarios para llevar a cabo esta tramitación:

  • La hoja patronal, correctamente cumplimentada y con nuestra firma.
  • El libro de familia o la partida de nacimiento, en el caso de que se trate de un menor de edad.
  • El DNI, el NIE o el pasaporte que confirma nuestra identidad.
  • La autorización de empadronamiento, que ya hemos mencionado anteriormente, que debe ofrecer la persona mayor de edad que sí que cuente con el padrón en ese mismo domicilio.
  • La escritura de la propiedad de la casa o, en su defecto, el contrato que explicite esta compraventa o alquiler. También puede utilizarse cualquier tipo de factura de la luz, del gas, del agua o de la electricidad; siempre y cuando aparezca el nombre de la persona que quiere empadronarse en dicho domicilio.
  •  Asimismo, existe la posibilidad de que, por diversos motivos, sea imposible presentar cualquiera de los documentos que hemos comentado. Entonces, en ese caso, podrá procederse a realizar el alta en el padrón en la administración que corresponda, ya que en dicha situación será esta propia entidad la que se encargue de revisar detenidamente los datos personales del individuo que solicita el trámite. 

Si el empadronamiento es exitoso, entonces podrás obtener la acreditación de vecino del municipio en el que te has empadronado y, como hemos mencionado, aparecerás públicamente en el Registro Administrativo de la zona como un vecino más. Este hecho te permitirá acceder a todos los servicios que ya hemos comentado, pero también te pondrá en el centro de atención, en el caso de que este empadronamiento sea falso. 

Es importante tener en cuenta que, una vez que se han presentado estos documentos, el Consistorio tiene potestad de llevar a cabo distintas operaciones y comprobaciones para asegurarse de la veracidad de la situación de empadronamiento y para poder actualizar la información del padrón del individuo. Por este mismo motivo, hay que tener cuidado con esta situación, ya que durante este proceso puede darse una situación de controversia en la que se descubra algún falso empadronamiento, en cuyo caso, como mencionamos en el siguiente apartado, existirán multas

¿Cuál es la multa por falso empadronamiento?

Ahora que ya conocemos las consecuencias más habituales de un falso empadronamiento, tenemos que hablar de que en el supuesto de que se detecte esta infracción se estará cometiendo un delito y que, por lo tanto, tal y como dispone el artículo 59 del Real Decreto legislativo 781/1986 del 18 de abril, se contemplan diversas multas en función a la zona geográfica en la que se haya llevado a cabo este empadronamiento.

Para ello, hablamos de que las sanciones por esta es falso empadronamiento son las siguientes:

  • Sanciones inferiores a 3 euros siempre que el empadronamiento se lleve a cabo en una localidad con menos de 5.001 habitantes.
  • Sanciones de 3 euros en los casos en los que esta situación ocurra en localidades y municipios entre los 5.001 habitantes y los 20.000.
  • Sanciones de 60 euros cuando la población de dicha localidad asciende desde los 20.001 hasta los 50.000.
  • Sanciones de 90 euros cuando este falso ciudadano empadronado se halla en un municipio o localidad de 50.001 habitantes a 500.000.
  • Sanción de 150 euros siempre y cuando la persona que se ha empadronado se encuentre en un municipio de más de 500.000 habitantes. 

Además a estas multas, hay que sumarle los problemas que pueden derivar de este falso empadronamiento, como ya hemos mencionado en el punto anterior, que pueden terminar por acarrear también problemas con la Fiscalía o con Hacienda o incluso problemas relacionados con un falso empadronado que se quiera quedar en la vivienda a modo de okupa, por lo que también hay que hablar de procedimientos de desahucios indeseados.

Relacionados